Aprender idiomas y conocer personas.
Cuando nos hablan de la importancia de los idiomas siempre resaltan lo que parece ser más relevante.
Si uno quiere tener acceso a mayor información o, en muchos casos, a información de primera mano, debe procurar, al menos, tener conocimientos de inglés para la lectura y escritura.
Y si uno quiere tener ofertas laborales más amplias, si uno desea tener la oportunidad de hacer negocios en el extranjero o de trabajar en otros lugares, entonces debe poseer conocimientos de inglés, francés o alemán, como mínimo.
Pero los idiomas no son solo herramientas útiles para los aspectos más formales de nuestras vidas. Aún cuando los argumentos que se ofrecen sobre ellos sean los más lógicos.
Muchas veces se olvida que otro de los aspectos fundamentales de estudiar otras lenguas es, precisamente, que se ‘aprende’ un idioma nuevo para poder comunicarse con otras personas.
Claro que este último aspecto es el menos tocado cuando uno decide estudiar una lengua, por la simple razón de que la pedagogía para la enseñanza de idiomas suele tener debilidad a la hora de entrenar al alumno en este campo.
Es decir, en cualquier instituto de idiomas o escuela de lenguas, uno puede encontrar una buena enseñanza a nivel de lectura, escritura y comprensión de textos.
Sin embargo resulta mucho más complicado para alguien que solo toma clases unas cuantas horas al día y luego vuelve al entorno lingüístico de siempre, adquirir una pronunciación correcta y fluida del idioma que se aprende, del mismo modo en que es complicado que se pueda hablar con naturalidad, ya que no se ha tenido tiempo de practicar como es debido.
Y junto a este descuido en los aspectos ‘comunicativos’ de los idiomas, encontramos que se pierde una gran oportunidad. Mientras que para los estudios o los negocios, los idiomas son herramientas, para las relaciones sociales, el conocer inglés, francés o alemán, puede significar una fuente valiosa para poder conocer nuevas personas.
Y el conocer gente diferente no es una cuestión de deporte o negocio, al contrario, las relaciones sociales son muy importantes a la hora de desarrollar la salud mental de cualquier individuo. Muchas veces las personas se ven cohibidas por su medio y se crean una imagen de ellos mismos de la que no pueden salir con facilidad.
Esto se traduce en algunos casos, en personas tímidas e introvertidas a las que les cuesta hacer amigos o relacionarse en los entornos sociales.
Sin embargo, el espacio de la inmersión lingüística y los viajes al extranjero, pueden ayudar a que las personas venzan la timidez y los prejuicios auto impuestos, al tener la oportunidad de expresarse en un medio novedoso.
Por otro lado, la experiencia de los idiomas no implica solo una simple terapia, es también beneficioso pues las personas experimentan un sentimiento de responsabilidad al estar solos así como de cooperatividad al conocer a otras personas y aprender a relacionarse con ellas.
Incluso los ambientes nuevos ayudan a que las personas se sientan mucho más libres para poder expresarse ellas mismas sin los prejuicios con los que los miraban las personas que ya les conocían. Además, hay quienes encuentran pareja sentimental al viajar a otro país y tienen la oportunidad de conocer otras culturas.
Escrito por gaddi el 3 de December de 2007 con
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