En lo relacionado a idiomas, el panorama está cambiando mucho. Y no se trata solo de los precios y la cantidad de cursos que ofrecen las escuelas. No. Geográficamente hablando, las lenguas están variando. Y bastante.
Están cambiando tanto que dentro de pocos años China será el país con mayor cantidad de angloparlantes a nivel mundial. Suena paradójico ¿no es cierto? Una de las economías más prometedoras del mundo adoptando un idioma ajeno ¿Y por qué si China dominará el mundo, a decir de muchos analistas,la gran nación roja y revolucionaria tomará el inglés como lengua?
Responder a una proyección es peligroso. Las probabilidades de caer en yerro son muy, pero muy altas. Sin embargo este fenómeno puede deberse a la cantidad de chinos que se verán en la necesidad de aprender inglés para poder trabajar en el exterior o en empresas chinas filiadas a capitales europeos o norteamericanos. En la actualidad, todo el mundo desea aprender una segunda lengua. La lingua franca o lengua intercultural es el inglés. Las necesidades del presente tienen efectos en el futuro. Una gran cantidad de chinos desea aprender inglés. Causa efecto, nada más.
¿Pero que ocurre en el caso contrario? En negativo.
La economía china crece a pasos agigantados. Por más que Guy Sorman afirme lo contrario, es lo que el común de las personas considera. Y por esta razón en la actualidad hay cientos, mejor dicho, miles de personas que desean aprender el idioma hablado en la República Popular China.
Pero no todo es viajes a las principales ciudades chinas y clases en aulas con pocos alumnos. La tecnología siempre está del lado del estudiante. Y eso lo sabe Praxis Languages, empresa que ha sabido aprovechar los podcast para hacer un buen modelo de negocio y a la vez facilitar el aprendizaje del idioma chino.
Praxis Languages existe desde el año 2007 y hasta el día de hoy ha captado 60 000 usuarios fijos en todo el mundo. La cifra es sorprendente, considerando el poco éxito que suelen tener las webs de aprendizaje de idiomas por internet.
El primer producto que lanzó esta empresa fue elChinessePod. Un podcast en el que se enseña el idioma chino de manera simple. En total se han creado cerca de 1 200 lecciones. En resumidas cuentas, se trata del aprendizaje más personalizado que se puede tener. Se aprovechan los ratos libres y ni se gasta mucho.
A veces uno desea salir de lo común. Optar por alternativas que no son exageradamente necesarias. Probar cosas por interés propio. Para satisfacer la curiosidad.
Como es bien sabido, los idiomas que mayor demanda tienen en el mercado son el inglés y el alemán. El primero, porque se habla en todos lados y es la “lingua franca”, la lengua intercultural. Y el segundo porque es el idioma más hablado de la Unión Europea.
La necesidad de aprender una segunda lengua está fuera de discusión. Solo basta de decir que la mitad de europeos domina un idioma distinto al de nacimiento. ¡Cómo no! Hay que ser bilingües, por lo menos. Y si se es hispanohablante, con más razón. El español, hasta hace unos años, ocupaba el quinto lugar en la lista de los idiomas más hablados de la UE. Por debajo del italiano y muy, pero muy lejos del alemán.
Cierto. Lo más recomendable es aprender inglés o alemán. Pero la verdad es que uno decide el idioma que le sea más útil. Y, ¿por qué no?, el que le venga en gana. El que le parezca más interesante, más delicioso al oído.
El idioma italiano es unade las mejores opciones para salir de lo común. En primer lugar, es bastante similar al español, pues ambas provienen del mismo tronco. Por esta razón, el aprendizaje se hace más sencillo. Intuitivo, en algunos casos.
Optar por aprender italiano puede ser algo extraño. Pero no un error.
Y si es que uno se decanta por esta alternativa, pues hay que hacer las cosas bien.
La mejor forma de aprender italiano es viajar y permanecer en Italia durante un tiempo. Como en todo lugar, y por lo rentable del negocio de la enseñanza de idiomas, en las principales ciudades italianas se encuentran varias academias.
Una de las escuelas más recomendadas es la Scuola Leonardo Da Vinci. En la actualidad se encuentra ofreciendo cursos bastante asequibles por temporada. Es una de las pocas academias respaldadas y autorizadas oficialmente por el Ministerio de Educación de la República Italiana.
La escuela cuenta con locales en Florencia, Milano Roma y Siena. Todos muy acogedores y con profesores de gran calidad. Los precios son bastante competitivos y los hay para todos los niveles.
Sin duda, la mejor alternativa para aprender italiano en Italia es la Scuola Leonardo Da Vinci.
Las cosas están cambiando en lo referido a viajes de idiomas. Están cambiando en muchos aspectos, menos en la necesidad de realizarlos. La coyuntura económica no ha mermado la demanda de estudiantes interesados en llevar un curso en el extranjero para aprender una segunda lengua. Para muestra, basta ver algunas cifras. En lo que va del año, aproximadamente 5 000 jóvenes vascos han dejado Euskadi con la finalidad de aprender algún idioma en el extranjero. El número es mayor si se compara con el del año pasado. La crisis económica ha dañado el mercado de productos, pero no el de servicios, al parecer.
Entonces ¿qué ha cambiado?
Los destinos.
Los lugares más recurrentes, por los que se optaba sin pensarlo dos veces, eran Reino Unido y Estados Unidos. Según las cifras antes aludidas, ahora Nueva Zelanda y Malta van tomando mayor protagonismo.
¿El motivo? Como puede imaginarse, es el dinero. Un curso de tres semanas en Nueva Zelanda cuesta 500 euros menos que en Estados Unidos. Y mientras más semanas dura un curso, por lo general, el precio suele decrecer.
Pero ¿qué ofrecen estos países que los sitúa por encima de otros?
En primer lugar, y quizás lo mejor, es que las ciudades de ambos países no están hasta el tope de hispanohablantes. Y esa ya es una gran ventaja.
Malta, a diferencia de Estados Unidos, ofrece un mundo nuevo. No se trata de una metrópoli de rascacielos, donde vive uno encima del otro. Todo gris y saturado de personas. Un lugar en el que la competitividad extrema exuda por todos los poros. No. Malta es un archipiélago en medio del Mar Mediterraneo. Lugar turístico por excelencia. Esa es una de sus ventajas comparativas. Un lugar exótico y, además, con pocos hispanoparlantes.
Algo similar ocurre en Nueva Zelanda. Un lugar con pocos habitantes. Y en un entorno de ensueño.
Ahora, si se trata de escoger entre Malta y Nueva Zelanda, pues lo mejor es optar por la segunda alternativa. Hay que recordar que el idioma oficial de Malta es, primero, el maltés, y luego, el inglés. Y no solo eso. También se habla italiano y francés, entre otras lenguas. La convivencia de tantas lenguas obviamente afecta al inglés que se habla en el país.
En Nueva Zelanda también ocurre algo similar. Las lenguas oficiales son el inglés y el maorí. Y también se hablan otras más. Pero el inglés neozelandés no está tan modificado como el de Malta. Se parece más al estándar. Por ellos, se convierte en una mejor opción.
Las cosas están cambiando en lo referido a viajes de idiomas. Están cambiando en muchos aspectos, menos en la necesidad de realizarlos. La coyuntura económica no ha mermado la demanda de estudiantes interesados en llevar un curso en el extranjero para aprender una segunda lengua. Para muestra, basta ver algunas cifras. En lo que va del año, aproximadamente 5 000 jóvenes vascos han dejado Euskadi con la finalidad de aprender algún idioma en el extranjero. El número es mayor si se compara con el del año pasado. La crisis económica ha dañado el mercado de productos, pero no el de servicios, al parecer.
Entonces ¿qué ha cambiado?
Los destinos.
Los lugares más recurrentes, por los que se optaba sin pensarlo dos veces, eran Reino Unido y Estados Unidos. Según las cifras antes aludidas, ahora Nueva Zelanda y Malta van tomando mayor protagonismo.
¿El motivo? Como puede imaginarse, es el dinero. Un curso de tres semanas en Nueva Zelanda cuesta 500 euros menos que en Estados Unidos. Y mientras más semanas dura un curso, por lo general, el precio suele decrecer.
Pero ¿qué ofrecen estos países que los sitúa por encima de otros?
En primer lugar, y quizás lo mejor, es que las ciudades de ambos países no están hasta el tope de hispanohablantes. Y esa ya es una gran ventaja.
Malta, a diferencia de Estados Unidos, ofrece un mundo nuevo. No se trata de una metrópoli de rascacielos, donde vive uno encima del otro. Todo gris y saturado de personas. Un lugar en el que la competitividad extrema exuda por todos los poros. No. Malta es un archipiélago en medio del Mar Mediterraneo. Lugar turístico por excelencia. Esa es una de sus ventajas comparativas. Un lugar exótico y, además, con pocos hispanoparlantes.
Algo similar ocurre en Nueva Zelanda. Un lugar con pocos habitantes. Y en un entorno de ensueño.
Ahora, si se trata de escoger entre Malta y Nueva Zelanda, pues lo mejor es optar por la segunda alternativa. Hay que recordar que el idioma oficial de Malta es, primero, el maltés, y luego, el inglés. Y no solo eso. También se habla italiano y francés, entre otras lenguas. La convivencia de tantas lenguas obviamente afecta al inglés que se habla en el país.
En Nueva Zelanda también ocurre algo similar. Las lenguas oficiales son el inglés y el maorí. Y también se hablan otras más. Pero el inglés neozelandés no está tan modificado como el de Malta. Se parece más al estándar. Por ellos, se convierte en una mejor opción.
Hace una semana los padres de 40 jóvenes españoles que se encontraban en Francia llevando un curso de francés in situ, despertaron con una angustiante noticia: sus hijos habían sido puestos en cuarentena por haberse contagiado de la nueva gripe A. Esto sucedió a pesar de las precauciones que están tomando las agencias de viajes y los miembros de ASEPROCE, y es que la gripe A ya es considerada como una pandemia en fase 6, lo cual indica que puede ser contraída en cualquier parte del mundo.
Según los principales portavoces de la Asociación de Promotores de Cursos en el Extranjero muchos destinos top para aprender idiomas in situ son mucho más seguros que España, donde hay tantos infectados que se espera que el virus alcance por lo menos a la quinta parte de la población a fines del próximo otoño. Estas afirmaciones fueron hechas por la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, en una conferencia de prensa brindada el día de ayer por la tarde. El motivo de la reunión fue un incidente de mayor gravedad: 5000 personas habían sido retenidas a bordo de un crucero en Marsella debido a que un turista español presentaba síntomas de la gripe A. Luego de que la persona contagiada se retirara de la embarcación, las autoridades no permitieron que ningún pasajero abandonara la nave sin ser examinado.
Volviendo al caso de los jóvenes españoles, cabe precisar que estos se encontraban en un poblado cercano a París, en la escuela parroquial Saint Nicolas, y que comenzaron a padecer los síntomas luego de pasar algunos días en Francia, por lo que no se sabe con exactitud en qué momento y lugar contrajeron el virus. Según los medios locales, los chicos contagiados formaban parte de un grupo de 160 estudiantes internacionales, de los cuales 47 resultaron contagiados: 40 españoles, en su mayoría de Cádiz y Baleares, y 7 americanos, que fueron aislados en un piso de la escuela donde se les administró el tratamiento adecuado.
Hasta el momento se conoce que solo uno de los estudiantes presentó complicaciones y que fue llevado a un nosocomio cercano, y que los demás, afortunadamente, evolucionaron tal y como se espera en pacientes que no son considerados dentro del grupo de riesgo. Por ello sus familiares prefirieron permanecer en casa y estar en constante comunicación con las autoridades encargadas del caso.