Esta semana fueron confirmadas las malas noticias para los que pensaban viajar a Estados Unidos en busca de un trabajo, pues la normativa que restringe la contratación de extranjeros en determinadas áreas ya entró en rigor. No cabe duda de que la adopción de esta medida sea beneficiosa para los norteamericanos que han perdido sus trabajos a causa de la crisis internacional, sin embargo, surge la pregunta ¿puede existir el libre mercado sin que los empresarios tengan la libertad de dar empleo?
Estados Unidos es el país más libre del mundo desde el punto de vista capitalista. Es por ello que muchos países del sur de América lo tienen como un ejemplo del libre mercado y del libre funcionamiento de las empresas. Pero, ¿acaso no es verdad que en muchos aspectos Estados Unidos es una nación proteccionista? Y es que si no lo fuera, las modificaciones para adquirir la visa H-1B, mediante la cual se beneficiaron muchas empresas trayendo jóvenes del exterior para realizar diferentes tipos de trabajos, con salarios inferiores, no habrían sido hechas.
El discurso de los que defienden la libertad del mercado en naciones tercermundistas se apoya en la hipótesis de que el crecimiento alcanzado por Estados Unidos, y otras naciones poderosas, ha dependido de dicho principio. Y en nombre de la globalización y los tratados de libre comercio han puesto a un lado los intereses de sus propios países, intentando hacer creer a sus conciudadanos que en Estados Unidos el mercado se regula solo, y que por eso es exitoso, aunque no haya nada más falso. Ya que cuando la situación lo amerita, Estados Unidos defiende sus intereses, como ahora, limitando el empleo en beneficio de sus ciudadanos.
Cabe decir que no hay nada equivocado en proteger el empleo, sin embargo, creer que el mercado estadounidense se ha regulado siempre sin la ayuda del Estado, sí es un gran error.
Pero, se preguntarán, ¿qué tiene que ver todo esto con el aprendizaje de idiomas en el extranjero? Pues, mucho. Y es que un gran porcentaje de los jóvenes que llegan a Estados Unidos para aprender inglés aprovechan la oportunidad para conseguir un empleo de medio tiempo con el cual recuperar su inversión. Desafortunadamente, Estados Unidos ha adoptado políticas muy rigurosas en cuanto a los extranjeros a causa de la crisis, y no solo contra los que pretenden obtener una visa de trabajo, sino también con los que aspiran a una simple visa de turista.
No importa lo reducido o extenso que haya sido un viaje de inmersión lingüística, si el estudiante no hace todo lo posible por practicar en casa, a la larga terminará olvidando lo que aprendió. Obviamente el nivel adquirido se mantendrá, pero la correcta pronunciación, el acento natural, la rapidez para entender las palabras y frases, se perderá con el tiempo.
Es por esta razón que muchas empresas que trabajan con personal bilingüe, debido a que sus operaciones así lo requieren, contratan a profesores de inglés cada cierto tiempo para que den clasesa sus ejecutivos, con la finalidad de que estos siempre conserven un nivel conversacional.
Pero no solo los empresarios invierten en cursos de actualización, también lo hacen profesionales privados e independientes, a pesar de que su certificado TOEFL no haya expirado aún. Y es que un viaje de idiomas no asegura nada dentro del mundo laboral, ya que lo importante es incorporar al inglés en la vida diaria y para eso es necesario practicar en todo momento.
En un post anterior se vieron algunas de las bondades de podcasts, herramientas infaltables para todo estudiante de idiomas. Hay podcasts en formato mp3 gratuitos y listos para descargar desde muchos sitios en internet. Las temáticas son diversas, empezando por lecciones de academia, lectura de noticias, incluso lectura de libros y cuentos de dominio público. A estos últimos se les conoce como audiolibros, y son difundidos por organizaciones culturales sin fines de lucro, como es el caso de Leer Escuchando.
Cabe señalar que los audiolibros fueron hechos para personas con falta de visión, pero hoy en día se usan en muchos países para aprender idiomas, o mejor dicho, para practicar las lecciones de la academia.
Otra forma muy interesante de no perder la familiaridad con el idioma que nos interesa consiste en escuchar radios por internet. Los que tienen móviles con internet inalámbrico pueden disfrutar con mayor comodidad de esta segunda opción, ya que solo tienen que colocarse los audífonos y concentrarse un poco.
El internet nos facilita también una tercera alternativa. Me refiero a los sitios donde se pueden ver clips de películas, series y canciones, con traducciones interactivas en diferentes idiomas. Así es posible conocer la pronunciación, la escritura y las situaciones en que se usan determinadas expresiones. Incluso algunos de estos portales permiten descargar los videos directamente a un dispositivo móvil.
Cada año son más los adolescentes y jóvenes que viajan al exterior para aprender idiomas. Las razones no se limitan a lo académico, puesto que una temporada fuera de casa, libre de supervisión, permite disfrutar de una total independencia para conocer nuevos lugares y amigos. ¡Un viaje de idiomas es toda una experiencia!
Pero estudiar un idioma in situ poco a poco se ha ido convirtiendo en una necesidad, más aún luego de la aprobación del Plan Bolonia. Las respuestas a este proyecto continental no se hicieron esperar por parte de los universitarios, especialmente de los grupos que rechazan el acuerdo tal y como está. Varias universidades fueron tomadas por los estudiantes, hubo cierres de puertas prolongados, marchas, huelgas, etc. Sin embargo, el Plan Bolonia fue firmado y se espera que se implemente en todos los programas de licenciatura españoles para fines del año 2011.
Como se recuerda, el Plan Bolonia tiene como objetivo homogenizar la educación universitaria en la Unión Europea. Los acuerdos que conforman el plan son muchos, y promueven, en síntesis, que los egresados puedan acceder a un mercado laboral más amplio, pero a la vez subordinado a las necesidades de las empresas. Este es uno de los puntos que despierta controversia, ya que se infiere una disminución del apoyo gubernamental a favor de las carreras de humanidades.
Al margen de las críticas, lo cierto es que Europa está abierta a la integración de sus naciones, lo cual ha traído consigo compromisos comerciales, y ahora educativos. Bolonia es un proyecto que no se puede detener, pero sí modificar, aunque eso se verá en un futuro. Todo depende de los efectos posteriores a su implementación.
Por su parte, los interesados en aprender idiomas en el extranjero deben saber que si bien el mercado laboral será mucho más amplio, también será más exigente. Asimismo, no basta solo con adquirir los conocimientos más actuales, ya que en caso de conseguir un trabajo en el exterior, es requisito mínimo tener un nivel conversacional. Y para llegar a ese punto no hay nada mejor que hacer un viaje de intercambio e inmersión lingüística.
Finalmente, con respecto al Plan Bolonia, se conoce que se implementará en el 90% de las licenciaturas a partir del noveno mes del presente año. Esto fue anunciado hace unas horas por el Consejero de Innovación, Universidades y Empresa del Gobierno.
Como se escucha todos los días en los medios de comunicación, la calle está dura. Eso se refleja en los índices de empleo fijo, en la pérdida de poder adquisitivo y en la disminución de la demanda de vuelos y hospedajes en todo el país. Sin embargo, también es un hecho que la crisis no durará eternamente, y que por lo tanto, tenemos que seguir preparándonos profesionalmente, tenemos que seguir invirtiendo en educación.
Desafortunadamente no todos están en condiciones de liquidar sus ahorros de buenas a primeras para pagar un viaje de idiomas. Tampoco es tan fácil obtener ayuda del magisterio. Pero no hay por qué desanimarse. Si uno practica constantemente, la educación recibida en la secundaria y en el bachillerato puede servir para mantener un nivel de inglés aceptable, hasta que sea posible viajar y poner a prueba lo aprendido.
En este caso la pregunta es la siguiente: ¿Cómo hacemos que el inglés forme parte de nuestra vida diaria, sin salir de casa? Pues, todo lo que hace falta es un poco de imaginación. Y no me refiero solo a ver series y películas sin subtítulos, o a escuchar música en inglés. Existen otras formas, como tomar un curso de inglés por internet, como el que promociona actualmente el Departamento de Educación de Estados Unidos, conocido como USA Learns. También es posible practicar con podcasts, que son herramientas interactivas muy populares en el Reino Unido, y que permiten descargar fácilmente cursos completos al mp3 para poder escucharlos en cualquier momento.
Pero esta es solo una lista de las opciones más tradicionales. En otros países se venden exitosamente una serie de aparatos, aunque más por su peculiaridad que por su utilidad. Este es el caso del famoso lapicero que sirve para aprender inglés y chino al mismo tiempo. Sí, lo que es un reto para las más reconocidas academias de idiomas, este lapicero promete hacerlo en corto tiempo, aunque solo cuenta con material de nivel básico. A este producto se le conoce con el nombre de 2-en-1 Language Learning, y funciona también como un mp3. En su memoria interna cuenta con más de mil frases en inglés y chino.
En Japón se vende otro producto algo excéntrico. Se trata de un libro y un CD para aprender inglés basado en los discursos de Barack Obama. Según los creadores de esta herramienta interactiva, los discursos de Obama llenan de energías positivas a los estudiantes. La editora Asahi Press, en tan solo unos meses, ha vendido casi medio millón de copias.