February del 2008

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Aprender inglés, de gran importancia o una gran pérdida de tiempo.

Hola, mi nombre es Gaetano y soy bilingüe.

 

(Aplausos del grupo de aceptación porque al final confesé mi gran problema).

 

La palabra bilingüe suena rara para quien no la conozca, pero para quienes se hayan dado el tiempo de buscar siquiera el significado en el diccionario, se habrán dado cuenta que significa hablar dos idiomas.

 

Oh, y eso, en estos días, sí que es importante. Ser bilingüe permite a una persona tener mayor acceso a información que no está solo en español, así como tener expectativas de estudio o de trabajo que superen las fronteras idiomáticas.

 

Claro, por ese lado ‘práctico y socialmente aceptado’ saber un idioma más es importante. Pero, lamentablemente, no cualquier idioma. Sino el Inglés, que es tan popular como Lindsay Lohan y Paris Hilton paradas a la salida de una discoteca.

 

Ya sabemos cuáles pueden ser las taras del inglés.

 

  1. Es lengua de los yankees.
  2. El idioma de los capitalistas.
  3. Hablado por cabezas huecas como las ya mencionadas arriba.
  4. Hablado por ese arrogante país llamado Estados Unidos de Norteamérica.

 

Ok, entonces es hora de decirte que si consideras que esos argumentos son suficientes para privarte de la oportunidad de aprender un idioma que es importante, y cuando no lo es, es útil, puedes irte yendo.

 

No voy a negar ninguno de los puntos anteriores, es más, cuando era un crío también era mi excusa para no ir a clases o reprobar el inglés. Tampoco voy a negar que saber inglés me sirvió para conseguir buenos trabajos, para leer novelas que valían la pena no esperarlas en sus versiones en español, para ver buenas películas sin tener que escuchar las repetitivas voces de los  dobladores o los subtítulos con traducciones arbitrarias…

 

También para navegar por internet, conocer a personas con las que compartía un mismo gusto, alguna de ellas pues ‘yankkes’ con mucho que decir, otros, personas cuya lengua no era el inglés pero que era un idioma por el cual se podían comunicar con otras personas.

 

En fin, el inglés no es la salvación, no es la respuesta a nada, es solo una herramienta más con la que puedes confrontarte a este mundo, ya es decisión de cada uno decidir dejarse influenciar por aspectos de una amplia cultura o no.

 

Creo que algo importante en estos casos, es que el inglés está en más lugares de lo que pensamos y no solo en la ya cancelada ‘Simple Life’ o en ‘Flavor of love’ (bueno, yo veía los dos programas ¿y?) está también en los relatos de Poe, en los últimos ganadores de los Oscar, que pienso, son, por primera vez, merecedores de un premio cuyo estatus estaba menguando con las premiaciones anteriores.

 Ser bilingüe o saber inglés no es solo algo que te vaya a servir de la boca para afuera, o menos porque solo un papel te lo dice. Como herramienta, el inglés puede ser útil para aplicarlo en muchos aspectos de la vida.

Escrito por gaetano el 28 de February de 2008 con 0 comentarios
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Inglés, aprender inglés, estudiar inglés.

Estoy desesperado, la forma en que enseñan inglés en el colegio de la hermana de  mi novia, es desesperante. Lo único que hace durante esas horas de clases es repetir como grabadora lo que enseña la profesora.

 

Y lo peor es que quizá, en cierta forma los idiomas puedan ser ‘algo’ aprendidos en esta forma pero, cuando el noventa por ciento de tu vida escolar, te pasas repitiendo lo que dicen los demás, a parte de las clases de inglés, pues, puedes terminar por hacerte una idea repetitiva de la vida.

 

Una cosa es que en los momentos libres, uno practique pronunciación y esas cosas, repitiendo, por ejemplo, canciones. Aunque, es más rítmico cantar algo de Hanna Montana, que repetir veinte veces: ‘My name is Perlita’, ‘How are you? Y demás frases prototípicas del inglés que hacen que odies el idioma o de plano, que te conviertas en autómata repetidor de palabras.

 

Y lo más raro de este fenómeno del inglés no es que cada vez se enseñe más y se aprenda menos, sino que las personas solemos tomar malos elementos del inglés y aplicarlos al español. Como eso de no utilizar los dos signos de interrogación para formular una oración escrita. Es decir, qué bien que en inglés usen solo uno de los signos, pero, en español no es así ¿por qué tenemos que tomar los ‘aportes’ del buen inglés y aplicarlos a un ‘mal’ español?

 

Y lo mismo con los signos de admiración, ¡ya se ha perdido el buen gusto de utilizar las dos! A veces siento que es como si adquiriéramos del inglés las versiones más flojas de la lengua, es decir, eso de empezar a utilizar un signo de expresión en lugar de dos, no es ser minimalista en español, en ser un flojo de la patada.

 

Y, la hermana de mi novia, comete esos errores al mismo tiempo que es muy buena repitiendo las oraciones que le dicen pero no entiende absolutamente nada del inglés que hay en la radio y menos cuando le hablo vocalizando lentamente.

 

No sería mala idea que las personas recibieran un baño de realidad lingüística, siendo abandonados por un tiempo en Londres o Nueva York, de modo que vean y sientan en carne propia, lo que es el idioma inglés utilizado en ‘la vida real’. Porque, como va la enseñanza en muchos lugares –no digo todos- pues el inglés se limitaría a una lista de palabras útiles para empresarios y gente que quiere ir a trabajar al extranjero.

 

¿Qué pasaría si en lugar de que los angloparlantes escribieran sus preguntas con un solo signo de interrogación lo hicieran con dos? ¿Por qué no lo hacen? ¿Por qué nosotros sí tomamos elementos de ellos?

  En fin, a veces hay que darse cuenta que entre enseñar un idioma y el idioma enseñado, hay una barrera enorme y difícil de salvar por las propuestas educativas y por el mal planteamientos que se hace uno de los que es aprender un idioma. Y eso que el inglés es ahora box populi.

Escrito por gaetano el 25 de February de 2008 con 0 comentarios
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Aprender a pronunciar un idioma, un detalle importante qué recordar.

Aprender a hablar correctamente francés o inglés no es sencillo, pero se puede hacer el esfuerzo con mucha práctica y dedicación.

 

No es que piense que todos debemos llegar a hablar perfectamente un idioma, como si fuera nuestra lengua materna. Pero cuando veo a un norteamericano hablando como le da la gana el español me entra una rabia.

 

¿Por qué me paso todo el tiempo practicando la pronunciación de su inglés cuando él viene a chapucear el español como le da la gana?

 

Claro, digamos que no quiero lucir como un inculto ignorante yanqui que cree que el mundo debe pronunciarse a su modo y que encima lo hace mal. Pero escuchando a ese norteamericano que trajo una amiga mía (muy contenta ella) pues me di cuenta que a veces puede ser más fácil inventar un idioma nuevo.

 

Solo basta con que hables como te dé la gana cualquier idioma y ya pueden pensar los pobres confundidos escuchas, que estás hablando una lengua artificial. Al menos, cuando escuché por primera vez al norteamericano (o debería decir estadounidense quizá) juraría que hablaba cualquier cosa menos español o inglés.

 

Lo peor de todo no es que este tipo no supiera hablar bien el español, lo peor es que según él, había pasado un año estudiando el idioma… ¿qué clase de profesor extraterrestre le enseñó a hablar el idioma? No tengo idea y sigo pensando que quizá le enseñó otra cosa, incluso quizá hablaba binario y yo no me di cuenta.

 

 Así que, no es que pidiera que el chico pudiera recitarse de memoria el Quijote como cualquier español, es más, ni esperaba que pronunciara la zeta como los españoles, pero al menos esperaba entender que el ‘youla’ sonara más a ‘hola’ cuando quería saludar a alguien.

 

Al menos ha comenzado a mejorar su pronunciación del español, después de explicarle que la ‘h’ no suena como ‘ye’ sino que es muda…

 

Sé que el asunto de la pronunciación de una lengua suele ser complicado. Además, muchos de nosotros a veces ni necesitaríamos aprender a pronunciar algo como el inglés pues solo nos interesa leer libros, subtítulos en inglés y esas cosas. Pero creo que para sentir que estamos aprendiendo de una manera completa una lengua siempre debemos tomarnos algo de tiempo para dedicarle al asunto de la pronunciación.

 

Repito, nadie va a terminar hablando perfectamente el inglés británico por pasarse horas escuchando hablar a Tony Blair, quizá viajando y conviviendo un poco se pueda adoptar un buen acento pero una cosa es imitar un acento y otra es tratar, al menos, de hablar correctamente una lengua.

 

Respetar a lo mínimo las reglas de pronunciación no le hace mal a nadie, tenemos que recordar eso. Y tenemos suerte de que en algo como el inglés, haya muchas formas de acercarnos, aunque sea de lejos, al lenguaje hablado. Después de todo, estamos rodeados de materiales audio visuales en inglés que nos pueden ayudar a practicar.

 

Escrito por gaetano el 20 de February de 2008 con 0 comentarios
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Viajes de idiomas, aprender en un día como hoy.

San Valentín se ha vuelto una fiesta tan ‘universal’ que está sobrepasando la barrera del idioma. O mejor dicho, la globalización hace milagros por los negocios de venta de ositos, velas, chocolates y otras tantas ñoñerías universales.

 

Pasar San Valentín es raro, para mí es una mezcla entre que me digan que es el año nuevo Chino y estar justo en el barrio Chino… no me interesa para nada pero me tengo que ganar el cuento. O como cuando te encuentras con un amigo que te presentas a SUS amigos y te señalan que es el cumpleaños de uno de ellos, no me interesa pero me lo tengo que tragar. Es decir, para mí San Valentín es la fecha más ignorada – y – tomada – a – cuenta – a – la – fuerza, como cuando te estrellan una propaganda en medio de los ojos, algo así.

 

Y, lo más raro es que justo ahora estoy con una chica, una chica maravillosa, pero no me puedo quitar de encima ese necio rencor contra el San Valentín, que no me dio chocolates, ni flores ni nada cuando estaba solo, que tuve que bancarme pasarla con mis viejos en alguna ocasión… no pues, San Valentín, lo siento, pero aún cuando tenga con quien celebrarlo te sigo detestando.

 

No pienso regalar ni un osito de felpa ni un maldito corazón a mi chica, ya decidimos darnos antologías musicales, creo que eso habla por lo que siente uno por el otro más que un apestoso osito con corazón bordado de encaje que dice ‘I love you’.

 

Lo bueno de estar en casa es que pasar días como estos solo es normal, la rutina te hace el favor de poder ‘olvidar’, pero puede resultar realmente extraño pasar un día tan globalizado en otra parte del orbe.

 

Damián, un amigo, está ahora estudiando inglés en Londres. Y no es que sea malo con esta ciudad que tiene cosas realmente buenas que ver pero su clima a veces te juega unas pasadas. Y tampoco quiero decir que sea una ciudad anti romántica, de hecho, por lo que me comentaba ayer mi amigo por correo, hay muchas ofertas interesantes para pasar Valentín. Pero él está solo y siente algo de paranoia ahora viendo puras parejas, propagandas por todos lados lo persiguen e incluso gente de su curso está saliendo junta.

 

Definitivamente él no está para hacer un paseo en solitario por el Támesis o una vuelta por el London Eye. Y quizá la culpa de todo no lo tenga un Mártir Cristiano que probablemente nunca existió, ni la maldita manía de que recordemos sobre todo en un día que amar a tu pareja y a las personas que te rodean es importante. La culpa de su paranoia la tiene el marketing.

 Ese que te ofrece cosas que no necesitas, como aprovechar el dos por uno en rosas rojas, las ofertas de chocolates… y no hay nada que hacer, solo amar a tu pareja sin necesidad del ‘descuento, dos por uno, aproveche ahora’.

Escrito por gaetano el 14 de February de 2008 con 0 comentarios
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Aprender un idioma, aprender los significados de una lengua.

Durimiromi es una adjetivo que designa tanto el valor del significado de la palabra pena como la de una felicidad intensamente triste ante la pérdida de algo que deseabas mucho perder….

 

Bueno, me gustaría que esa palabra existiera en español porque ahora me siento muy durimimori después de terminar una larga y extraña relación con una chica que, recién puedo decir ahora, era muy mala para mí pero que a la vez necesitaba a mi lado para que al perderla experimentara algo por ella…

 

¿No es extraño esto del significado ‘real de una palabra? Muchas veces me he dado cuenta que la frase ‘quedarse sin palabras’ es tan cierta que hasta da pena. Y más raro aún es darse cuenta que lo que sucede a veces es que uno tiene una gama más variada de sentimientos que lo que te ofrece el diccionario.

 

Creo que en ese sentido a veces es interesante ir descubriendo lo que otras palabras en distintos idiomas te pueden ofrecer. Buscando en internet encontré una interesante relación sobre los distintos tipos de ‘miedo’ en francés. La wikipedia señalaba que  “peur es la inquietud por la presencia de un peligro” o que “crainte es un peur fuerte”… para los interesados solo busquen la definición ‘miedo’ en la web, realmente revelador.

 

A la vez, estos ejemplos han sido sacados de un libro llamado ‘Diccionario de los sentimientos’ el cual me interesa ahora mismo encontrar y comprar, a ver si me ayuda un poco para poner en palabras lo que siento. En todo caso, creo que a veces sin importar los idiomas que creas conocer, uno realmente no puede encontrar un conjunto de letras que se asocien a un conjunto de sonidos que sientas que definan un conjunto de sentimientos y pensamientos que conforman tu forma de sentir algo…

 

Cuando me acostumbré a aprender inglés, es decir a no quejarme todos los días de por qué dejaban tarea, comencé a entender mejor ciertas cosas que te ofrecía el lenguaje en inglés que no estaban presentes de misma forma en el español.

 

Por general me gusta esa extraña ambigüedad de géneros en el inglés que no hay en español, también me gusta cuando a las palabras le colocan el ‘-ess’ como en ‘lonelinesses’ o ‘endless’.

 

Esas particularidades que a veces encuentras en un idioma y no en otro te hacen dar cuenta que el aprender un lenguaje no es solo una aburrida tarea que te obligan a hacer porque la sociedad y el mundo laboral te lo demandan. Tal vez no sea un experto en inglés y quizá me falte mucho para poder jactarme de ser el mejor hispanohablante, pero tampoco creo que soy capaz de valorar esos pequeños detalles.

 De momento, quizá siga buscando una definición para lo que siento, aunque hay que ver también si alguien alguna vez se habrá sentido así, o si esa persona escribió esto en inglés o español y no en árabe o ruso, que son idiomas que no entiendo para nada.

Escrito por gaetano el 11 de February de 2008 con 0 comentarios
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Inglés, ese idioma que se aprende en USA.

Sé que muchos tienen como referente a Estados Unidos para aprender inglés. Incluso yo también lo asocio libremente a este tema. Por eso no deja de sorprenderme lo complejo y hasta absurdo que puede terminar siendo algo como las elecciones presidenciales en este país.

 

Hay dos noticias que me llaman la atención. La primera es esa carrera entre Obama y Clinton que casi parece una pelea del Club de Tobi contra Lulu y sus amigas. Uno que trata de ganarse el voto de los negros y la otra de las mujeres y de pronto, el voto latino se ha convertido en la cereza de un pastel con demasiadas texturas.

 

Es la segunda noticia la que me llama más la atención y es acerca del ‘interés real’ sobre las elecciones en USA. Pareciera que las personas están tan interesadas en estas más como si se tratara de una noticia de la farándula que de un acontecimiento político trascendental.

 

Es raro como, cuando es cuestión de votos, asuntos raciales y de género, y hasta idiomáticos, se desentierran y se manipulan. Por ahora USA es la tierra de los mil rostros, las mil religiones y las mil culturas conviviendo y ‘decidiendo por el destino de su país’.

 

Y después de las elecciones todos volverás a ser, “USA es un excelente lugar para aprender inglés, pero no hay que ir a lugares donde haya demasiada población latina o no se aprenderá el idioma’. Creo que no hay nada más contraproducente que la forma en que se cambia la forma de pensar sobre un mismo tema de un momento a otro. USA siempre me ha provocado sentimientos encontrados, y es difícil que pueda tener una sola opinión, siento que a veces son dos USAS las que existen.

 

Recuerdo que la primera vez que fui a una entrevista para mi viaje lingüístico a una escuela de idiomas, la recepcionista que atendía hizo todo tipo de esfuerzos para convencerme de que Nueva York era el lugar ideal para aprender inglés. Y mientras yo la escuchaba recordaba lo que había leído en foros sobre vivir en USA, donde había comentarios encontrados acerca de lo difícil que era aprender el inglés allá.

 

Afortunadamente, no suelo dejarme convencer rápidamente. En lo general, siempre prefiero buscar mucha información para hacerme una idea de algo que no conozco. Aún así, sigo considerando ambigua la visión que tengo sobre USA.

 

Por un lado, sigo asociándola con un lugar en donde se habla inglés y se produce toda una cultura en esta lengua. Pero por otra, y como si se hablara de pronto de otra USA, está aquella que saca a relucir sus problemas presidenciales y sus minorías que son mayorías.

 En fin, espero que pronto esta melcocha mental se quite de mi cabeza, en todo caso, pensar no hace daño así que lo seguiré haciendo por ahora, mientras tanto no prestaré atención a las elecciones presidenciales en USA, prefiero ver I’m not there para practicar el inglés.

Escrito por gaetano el 6 de February de 2008 con 0 comentarios
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Decisiones para aprender un idioma en el extranjero: propaganda y expectativas.

Hay una gran diferencia entre lo que te pueden ofrecer las promesas de cartillas informativas, propagandas, etc. sobre aprender una lengua y lo que realmente va a implicar el curso de idiomas que vas a recibir, y además de esto, el resultado que vayas a obtener de esa experiencia.

 

Es importante que a la hora de elegir una escuela de idiomas para realizar un viaje al extranjero, sepas deslindar entre la propaganda, la realidad y las posibilidades  que se tiene como alumno.

 

Empezando por aprender a leer los anuncios y propagandas de las escuelas de idiomas; debemos ser conscientes que el marketing no es solo una forma atractiva de ofrecerte un producto sino también, a veces, de atraer a un público creando grandes expectativas. En ese sentido, uno debe diferenciar entre una propaganda seria e informativa y otra que sea demasiado grandilocuente.

 

Pero no solo la culpa de una mala experiencia de aprendizaje se da por creer o no en una propaganda. También está la responsabilidad sobre qué tan  informado o desinformado esté uno sobre la Escuela de Idiomas que se elige. Buscar información sobre el desempeño del sitio elegido es decisión de cada uno. Ya sea pidiendo los datos a la empresa con la que se negocia, buscando referencias en internet o incluso buscando otras fuentes, como alumnos que ya hayan pasado por esa experiencia.

 

Lo complicado de las escuelas en el extranjero es que uno no podrá dar fe de que lo que espera que se cumpla, hasta que haya llegado y probado en carne propia. Y, por otro lado, quizá lo más difícil de asegurar sea la calidad de los profesores. No sé hasta qué punto esté permitido pero hay casos en donde es permisible que los alumnos puedan ver el nivel en que se encuentran los profesores así como parte de sus perfiles como docentes y así, al menos, tener un referente sobre ellos.

 

Otro aspecto importante es lo que te ofrece la escuela de idiomas a nivel de evolución y logros personales. Vale la pena recordar que estás viajando a aprender un idioma así que mucho no importa si te dan un diploma por compañerismo, lo que vale es que sepas conjugar bien los verbos y no confundir los tipos de pasados.

 

Es necesario que uno insista en saber cuáles son los objetivos que busca la escuela de idiomas y si es que estos te parecen lógicos, ya que puede que una escuela te diga que en dos meses vas a regresar de Nueva York hablando inglés, cuando tú no sabes decir ni ‘hello’. Uno debe cuidarse no solo de la propaganda ‘ilusoria’, sino también de creer en o imponerse metas que sabe que no puede alcanzar pero que ‘espera’ poder lograr con algún ‘método milagroso’. Mientras uno crea más en los milagros, menos tendrá la posibilidad de cumplir con metas reales y serias. Deslindar entre las metas de las escuelas y las metas personales y encontrar un sano punto medio es vital para lograr un balance como estudiante.

 

Escrito por gaetano el 1 de February de 2008 con 0 comentarios
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